La legislación española en materia de adopción nacional establece para
adoptantes y adoptados los siguientes requisitos.
Por parte del adoptante:
Ser mayor de veinticinco años. En la adopción por ambos cónyuges basta que
uno de ellos haya alcanzado dicha edad.
Tener, por lo menos, catorce años más que el adoptado.
Haber sido declarado idóneo para el ejercicio de la patria potestad por la
Entidad Pública competente.
Por parte del adoptado:
Sólo se podrá adoptar al los menores de dieciocho años que no estén
emancipados. Por excepción, será posible la adopción de un mayor de edad o de
un menor emancipado cuando, inmediatamente antes de la emancipación, hubiere
existido una situación no interrumpida de acogimiento o convivencia, iniciada
antes de que la persona que va a ser adoptada hubiere cumplido los catorce
años.
No se puede adoptar a un descendiente ni a un pariente en segundo grado de
la línea colateral por consanguinidad o afinidad.