¿Qué es el hipotiroidismo?

glandula tiroides

La tiroides es una glándula ubicada en la parte baja del cuello, cerca del inicio de las clavículas en frente de la tráquea, su función es regular el metabolismo para el correcto funcionamiento del cuerpo.

Produce y libera hormonas en la sangre las cuales regulan la forma en que cada célula del cuerpo hace uso de la energía, este proceso se llama metabolismo y permite al cuerpo utilizar las reservas de energía eficientemente para asegurar las funciones musculares y mantenerlo caliente.

El hipotiroidismo es un trastorno de la tiroides, donde está no produce o libera suficientes hormonas tiroideas al organismo y por ende este empieza a presentar síntomas. Se diagnostica con un examen de sangre donde se mide la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y la T4 libre.

A pesar de que cualquiera puede padecer hipotiroidismo, las mujeres son más propensas a desarrollarlo, principalmente en algunas etapas de la vida en que suelen ser más vulnerables como la menopausia o el embarazo, en algunas mujeres incluso se les es diagnosticado hasta un año después del nacimiento del bebé.

Causas del hipotiroidismo

La causa más común de hipotiroidismo es la tiroiditis de Hashimoto o auto inmunitaria, en donde es el mismo organismo el que ataca la glándula tiroides con anticuerpos que produce el sistema inmune ya que no la reconoce como propia. Esta dolencia se vuelve más  frecuente en mujeres de 40 años.

Los defectos genéticos también son otra de las causas, puede darse de manera congénita, donde el bebé no desarrolla la tiroides durante el crecimiento fetal y nace con la enfermedad, o de manera adquirida donde la enfermedad se manifiesta poco después del nacimiento. La primera en llamada hipotiroidismo congénito y la segunda, adquirido.

En el embarazo, las mujeres son susceptibles a tener tiroiditis de Hashimoto desarrollando el mismo cuadro autoinmune del cuerpo, si el hipotiroidismo es severo y no se trata a tiempo, la mujer puede presentar anemia, dolor muscular, anormalidades en la placenta, hemorragia pos parto, entre otros; en la mayoría de los casos es leve, por lo que muchas embarazadas no presentan síntomas o lo atribuyen al embarazo.

En muchos otros casos se puede presentar en la etapa pos parto, donde muchas veces es asintomática por lo cual no se diagnostica; se estima que en el 80 % de las mujeres la glándula vuelve a normalizarse pasado un año del nacimiento del bebé.

Otras causas pueden ser terapias de radiación, como las utilizadas para las quimioterapias, extirpación quirúrgica parcial o total de la glándula, infecciones virales en la garganta, consumo de determinados medicamentos, por ejemplo los que tienen alto contenido de litio (para tratar trastornos metales) o carencia de yodo en la dieta, factor común en los países menos desarrollados, entre otras.Síntomas del hipotiroidismo

De manera inicial puede presentarse estreñimiento, sensibilidad a las bajas temperaturas, fatiga, periodos menstruales irregulares y abundantes, dolor muscular, palidez, cabello y uñas débiles y quebradizas y aumento de peso. En mujeres embarazadas se puede distinguir porque además de los síntomas del embarazo presentan problemas oculares, temblores en las manos, hipertensión arterial, debilidad, mayor frecuencia en la defecación, entre otros.

Las personas más propensas a desarrollar la enfermedad son mujeres mayores de 40 años, mujeres en periodo pos parto,  personas con anticuerpos tiroideos, recién nacidos con madres hipertiroideas o las personas que se han sometido a cirugías de la tiroides o siguen tratamientos con alta concentración de yodo radiactivo o litio.

El tratamiento de esta afección se basa principalmente en reposición de la hormona tiroidea que está faltando. Los medicamentos recetados comúnmente son anticuerpos antiperoxidasa y antitiroglobulina, cuando se le encuentra en el examen de sangre una THS elevada o se palpa crecimiento de la tiroides, conocido como bocio; y la levotiroxina, eficaz para reponer la deficiencia de la tiroides.

Una vez asignado el tratamiento por el médico, se debe seguir al pie de la letra incluso después de dejar de presentar los síntomas y hacerse chequeos periódicos para revisar la evolución de la misma.

Muchas personas pueden tener una vida normal aun sufriendo de tiroides, seguir las recomendaciones médicas y estar muy atentos a los exámenes, son la clave para una vida saludable.

En mamás recientes o embarazadas el tratamiento es igual a un paciente normal, por lo que estar al pendiente de las instrucciones del médico durante toda la gestación y después del parto asegurará que puede tratar a tiempo la enfermedad y llevar una vida normal con el recientemente llegado bebé.

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