Las enfermedades respiratorias como los resfriados y la gripe están causadas por virus que infectan la nariz, la garganta y los pulmones. Estas enfermedades se propagan generalmente de una persona a otra cuando alguien que está infectado tose o estornuda.
Las medidas de prevención que se deben tener en cuenta son:
Tenga en cuenta que en la mayor parte de los casos la gripe se cura sola, con las medidas habituales: beber líquidos en abundancia, (agua, zumos...), utilizar los antitérmicos y analgésicos habituales, como el paracetamol, y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios hasta recuperarse.
Si usted notara alguno de los siguientes síntomas, póngase en contacto lo antes posibles con los servicios sanitarios:
• Dificultad para respirar.
• Sensación de falta de aire, ya sea en reposo o al hacer esfuerzos
físicos.
• Dolor torácico.
• Esputo sanguinolento o de color anormal.
• Aspecto azulado o amoratado de piel y labios.
• Mareo o alteraciones de la conciencia.
• Fiebre elevada que persista por más de tres días
• Caída de la presión arterial.
• Empeoramiento repentino.
• Empeoramiento pasados ya 7 días de enfermedad.
• Otros síntomas diferentes de los habituales de la gripe.
En niños, signos que hay que vigilar son: respiración
acelerada, dificultad para respirar, dificultad para despertarse, no tener
ganas de jugar, erupciones en la piel, náuseas, irritabilidad extrema.