Que son las bronquiolitis

que es la bronquiolitis

La bronquiolitis es un proceso infeccioso viral que afecta a los conductos más pequeños del pulmón, los bronquiolos, inflamándolos y provocando obstrucción. Se da en menores de 2 años.

El virus más frecuentemente implicada, es el VRS (virus respiratorio sincitial), que causa hasta un 70% de los casos, sobre todo los de mayor gravedad. Éste y otros virus respiratorios son más frecuentes en invierno, por lo que las bronquiolitis se dan preferentemente entre noviembre y marzo.



Contagio de la bronquiolitis

Se contagia el virus respiratorio que lo causa (gotas de saliva expulsadas al toser, estornudar o hablar, contacto con objetos contaminados…), no la bronquiolitis en sí. Es decir, que si nuestro hijo tiene una bronquiolitis, puede contagiar el virus que se la ha causado a otro niño (o adulto), pero que en otro niño haga una bronquiolitis o un simple catarro no lo podemos predecir.

Síntomas de las bronquiolitis

Las bronquiolitis empiezan como un cuadro catarral con tos y mocos, pueden tener también febrícula o fiebre. En la mayoría de casos, la enfermedad se quedará aquí, en un cuadro de vías altas, pero algunos pocos desarrollarán la bronquiolitis, apareciendo dificultad para respirar y aparición de crepitantes o sibilantes (ruidos característicos a la auscultación). La dificultad respiratoria además puede hacer que le cueste comer, tenga vómitos y le cueste dormir.

La sintomatología puede durar 7-12 días, aunque la tos puede seguir presente durante más tiempo, es normal.

Se debe consultar al pediatra en caso de que un niño con un cuadro de vías altas empiece a respirar más rápido, agitado, las costillas se le marcan, le cuesta comer o rechaza el alimento, está muy agitado o muy adormilado, fiebre muy alta, presenta coloración azulada o hace pausas respiratorias. O ante cualquier síntoma que le preocupe.

Los prematuros o niños con enfermedades de base respiratoria, cardíacas o inmunodeficiencias, tienen más riesgo de hacer bronquiolitis graves.

Los niños que han tenido una bronquiolitis en los primeros meses de vida, tienen más riesgo de presentar nuevos episodios con futuras infecciones.

Tratamiento de las bronquiolitis

La mayoría de las bronquiolitis son leves y pueden manejarse en el domicilio con medidas de soporte sencillas: lavados nasales con suero fisiológico antes de comer y de dormir (a veces no tan sencillos sin ayuda…); dormir algo incorporados poniendo una toalla bajo el colchón o elevando el cabezal de la cama; tomas fraccionadas, dar la misma cantidad pero repartida en más tomas, ofrecer mucho líquido, leche, sin forzar sólidos; antitérmicos.

Antitusivos, mucolíticos y expectorantes no han demostrado utilidad en las bronquiolitis, y pueden ser perjudiciales y estar contraindicados en niños pequeños. No responden a antibiótico a no ser que haya una infección bacteriana acompañante, que no suele ser el caso.

Algunos casos requieren ingreso hospitalario, aunque el tratamiento seguirá siendo de soporte, ya que no hay fármacos que hayan demostrado grandes efectos, e incluso pueden ser perjudiciales. Sí que pueden requerir en algunos casos líquidos ev, aportes de oxígeno, o incluso ventilación mecánica en casos muy graves.

Se desaconseja totalmente la exposición al humo del tabaco, ya que no sólo aumenta el riesgo de infección, sino que empeora la sintomatología.